En los últimos años, se ha observado una disminución significativa en el consumo de carne en los hogares españoles. Según el Informe del Consumo Alimentario en España 2022 presentado por el ministro de Agricultura, Luis Planas, la compra de carne se redujo en un 12,7% durante ese año. Esta tendencia puede ser atribuida a diversos factores, como el aumento en el precio de los alimentos y un cambio en los hábitos de consumo de la población.
El impacto de la inflación en el gasto alimentario
A lo largo de 2022, se vivió una inflación en el precio de los alimentos, lo que provocó un aumento en el gasto en alimentación de los españoles. Según el informe, el gasto en alimentos creció un 2,7% en comparación con el año anterior, alcanzando los 10780 millones de euros. Sin embargo, este incremento es solo un 1,1% superior al gasto registrado en 2019, el año previo a la pandemia de la covid-1
Del total del gasto en alimentos, el 68,6% corresponde al gasto de los hogares españoles, el cual experimentó una disminución del 0,9% en comparación con el año anterior. Por otro lado, el gasto extradoméstico, es decir, fuera del hogar, aumentó en un 11,5% hasta alcanzar los 3842 millones de euros, aunque aún se mantiene un 8,8% por debajo de los niveles registrados en 201
Descenso en el volumen y valor del consumo de carne
En cuanto al consumo de carne en los hogares españoles, se observó una disminución del 7,1% en el volumen consumido, alcanzando los 30.946 millones de kg o litros. Esta disminución fue mayor en los hogares, con un descenso del 8,8%, en comparación con el consumo extradoméstico, que aumentó en un 6,1%. Sin embargo, a pesar de la reducción en el volumen consumido, la facturación de la carne disminuyó a un ritmo menor, con una caída del 5,4% y alcanzando los 1402 millones de euros.

Si se compara la evolución del consumo de carne con la época previa a la pandemia, se observa una caída aún más pronunciada. En este sentido, el volumen consumido disminuyó un 13,4%, mientras que el valor se mantuvo más estable, con una reducción del 1,9%. Este último dato se explica por el aumento del precio medio de la carne en un 8,4% con respecto al año anterior.
Tipos de carne consumidos
El informe revela que el 70,6% de la carne comprada en los hogares españoles corresponde a carne fresca, la cual experimentó una reducción del 13,1% en volumen y del 5,8% en valor. Por otro lado, los derivados cárnicos, como la carne transformada, representaron el 27% del consumo en volumen y el 34,9% en valor. Este tipo de carne logró resistir mejor la caída en el consumo, con una reducción del 4,9% en volumen y del 8,9% en valor. Por último, la compra de carne congelada representó el 2,4% del total, disminuyendo en un 16,1% en volumen y en un 21,4% en valor.
Consumo per cápita de carne
El consumo per cápita de carne en España también ha experimentado una disminución significativa. En comparación con el año anterior, se registró una reducción del 12,7%, situándose en 39,07 kg por persona. Esta disminución fue más pronunciada en el caso de la carne fresca, que se redujo a apenas 29 kg por persona. En cuanto a los tipos de carne más consumidos, el pollo encabeza la lista con 10,51 kg por persona, seguido por el cerdo con 8,61 kg, una disminución del 12,8% y 10,7% respectivamente. Por otro lado, la carne de vacuno, que tiene un precio superior, experimentó una reducción del 19,2%, llegando a los 3,83 kg por persona. La carne de ovino-caprino y conejo se encuentran por debajo de 1 kg por persona al año.
Factores que influyen en la disminución del consumo de carne
El descenso en el consumo de carne en los hogares españoles puede ser atribuido a diversos factores. Uno de ellos es el aumento en el precio de los alimentos, lo que ha llevado a los consumidores a buscar alternativas más económicas y saludables. Además, se observa un cambio en los hábitos de consumo de la población, con un mayor interés en una alimentación más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Otro factor que ha contribuido a la disminución del consumo de carne es la creciente conciencia sobre los impactos ambientales y éticos de la industria cárnica. El ganado es responsable de una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero y de la deforestación de grandes áreas para la producción de alimentos para el ganado. Además, se han revelado prácticas crueles en la cría y el sacrificio de animales, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de alternativas vegetales y dietas más basadas en plantas.
El futuro del consumo de carne en España
En el evento de presentación del informe, el ministro Planas destacó la importancia de los sexenials, es decir, las personas mayores de 60 años, en el comercio de alimentos en los hogares. Asimismo, se espera que las nuevas generaciones continúen impulsando la tendencia hacia una reducción en el consumo de carne, a medida que se concientizan sobre los beneficios para la salud y el medio ambiente de una alimentación más basada en plantas.
El consumo de carne en los hogares españoles ha experimentado una disminución significativa en los últimos años. Esta tendencia puede ser atribuida a diversos factores, como el aumento en el precio de los alimentos, un cambio en los hábitos de consumo y una mayor conciencia sobre los impactos ambientales y éticos de la industria cárnica. A medida que más personas optan por una alimentación más sostenible y basada en plantas, es probable que esta tendencia continúe en el futuro.
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