La carne de cordero es una delicia que se puede disfrutar durante todo el año, ya sea en guisos de invierno o en parrilladas de verano. Sin embargo, es importante saber dónde y cómo comprarla para asegurarnos de que estamos adquiriendo un producto de calidad. En este artículo, te brindaremos algunos consejos sobre cómo elegir y conservar la carne de cordero, para que puedas disfrutar al máximo de su sabor y beneficios nutricionales.
Aspectos a tener en cuenta al comprar carne de cordero
Existen diferentes tipos de carne de cordero, como la pascual, recental y lechal, que varían en calidad y sabor. Tener en cuenta estas diferencias al momento de comprar. Además, debemos prestar atención a ciertos aspectos visuales que nos indicarán la frescura y calidad del producto.
- Etiquetado: Al comprar carne de cordero, es recomendable leer las etiquetas para conocer la procedencia del producto, fecha de sacrificio y fecha de caducidad. Si no encuentras la etiqueta, no dudes en preguntar al carnicero.
- Aspecto firme y sin humedad: La carne de cordero fresca debe tener un aspecto firme y no presentar signos de humedad o sudoración. Evita aquellas piezas que parezcan pegajosas, ya que esto indica falta de frescura.
- Color natural: El color de la carne de cordero puede variar según la edad del animal. La carne de lechal tiene un color rosa pálido, la de recental es más rosácea y la de cordero pascual presenta un tono aún más marcado. Evita aquellas piezas que muestren colores ocres o grisáceos, ya que esto indica que ha estado en contacto con el oxígeno por demasiado tiempo.
- Marcas de sangre: Observa que no haya marcas de sangre concentradas en zonas específicas de la carne, ya que esto puede ser un indicio de que ha sido golpeada.
- Cantidad de grasa: Es recomendable escoger una pieza con un nivel de grasa equilibrado. Ni demasiada grasa ni muy poca. El término medio nos permitirá disfrutar de una carne jugosa sin que sea empalagosa.
- Masa muscular: La masa muscular del cordero dependerá de la edad del animal. Es preferible elegir piezas que no sean ni muy delgadas ni muy fuertes.
- Estado de los huesos: Si compras la carne por piezas, asegúrate de que los huesos estén enteros y no presenten astillas o fracturas. El interior del hueso debe tener trazas de sangre, lo cual indica que el sacrificio es reciente.
- Presencia general: Confía en tu sentido común y elige una carne de cordero que tenga una buena apariencia en general.
Conservación de la carne de cordero
Una vez que hayas adquirido la carne de cordero, es importante conservarla adecuadamente para evitar desperdicios y mantener su calidad.
Se recomienda comprar la carne al finalizar tu recorrido por el mercado y llevarla directamente al refrigerador. La temperatura ideal de conservación es de aproximadamente 4ºC. Si la carne está picada, deberás consumirla en un plazo de 1 o 2 días. En cambio, si la carne está por piezas o fileteada, podrá conservarse hasta 5 días máximo.

Si no vas a consumir la carne de cordero en el corto plazo, la mejor opción es congelarla a una temperatura de -18ºC. Para la congelación, utiliza film de plástico o bolsas herméticas para evitar quemaduras por congelación.
Al momento de descongelar la carne de cordero, existen tres métodos recomendados: en el refrigerador, en agua fría y en el horno de microondas. La forma más aconsejable es descongelarla en el refrigerador, ya que esto permite un proceso lento y seguro. Si optas por el agua fría, asegúrate de mantener la carne completamente sellada y envuelta antes de sumergirla. En el caso del microondas, desempaqueta completamente la carne antes de descongelarla.
Una vez descongelada, la carne de cordero está lista para ser cocinada y disfrutada. Y si por alguna razón sobra algo de carne, puedes volver a congelarla sin problemas.
La carne de cordero es un manjar que se puede disfrutar en diversas preparaciones durante todo el año. Al momento de comprarla, tener en cuenta aspectos visuales como el aspecto firme y sin humedad, el color natural, la ausencia de marcas de sangre concentradas y el estado de los huesos. Además, es fundamental conservarla adecuadamente en el refrigerador o en el congelador, según el caso. Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de la mejor carne de cordero en tus platos.
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