Con frecuencia, las vacaciones se convierten en épocas propensas a la toma de decisiones cotidianas: playa o montaña, sandía o melón, mar o piscina… Y la carne hecha, poco hecha o en su punto. No cabe duda de que este asunto, el de la cocción de la carne, es todo un filón en lo que a debate entre comensales se refiere.

Ya sea en un restaurante o en una barbacoa de verano con amigos, la pregunta de cómo se desea el punto de la carne suele motivar todo tipo de respuestas y preferencias. Aquí te decimos lo que has de saber sobre cada tipo de cocinado.
La carne poco hecha, sugerencia del chef
Muchos reconocidos chefs y gourmets de todo el entorno manifiestan su predilección por las carnes poco cocinadas. Estas técnicas suelen ser del gusto de los paladares más sofisticados ya que las cualidades y el sabor del alimento se mantienen con máxima fidelidad al producto. Durante la cocción, no se debe pinchar o aplastar la carne para evitar que la carne pierda jugosidad, la misma razón por la que es recomendable sellarla un poco. Dado que la temperatura de este tipo de cocinado no supera los 55 ºC, la información que garantiza el consumo seguro del producto adquiere si cabe un valor más importante. Afortunadamente, en España los exhaustivos controles de calidad y trazabilidad en la producción cárnica permiten disfrutar de estos placeres gastronómicos con total tranquilidad.
La carne bien hecha no significa quemada
Cuando hablamos de una carne bien hecha el cocinado suele ser lento. La temperatura interna del alimento suele alcanzar los 70 ºC, y como resultado la pieza adquiere tonos marrones tanto por fuera como por dentro. Para que la carne no pierda todas sus propiedades y su excelente sabor, es necesario evitar una cocción excesiva. Lo ideal, lograr una capa exterior ligeramente crujiente y un interior de color algo más claro. ¡No estropees un gran producto!
Cuando la virtud está «en su punto» medio
La carne en su punto consiste en un cocinado que preserva una gran jugosidad interior, a la vez que logra una superficie levemente tostada. Esta técnica logra una temperatura cercana a los 60 ºC en el alimento, adquiriendo éste un suculento tono rosa por dentro y marrón por fuera. Para conseguir el mejor sabor, es importante que la carne no se sazone en crudo, sino preferiblemente cuando ya está sellada. Éste es, sin duda, uno de los puntos de la carne más solicitados entre los paladares de nuestro país, y no es para menos: el equilibrio en boca resulta simplemente espectacular.
Claves para cocinar la carne
- Elige una buena pieza de carne: asegúrate de comprar una carne de calidad, fresca y de origen confiable.
- Prepara la carne: antes de cocinarla, asegúrate de que la carne esté limpia y seca. Retira cualquier exceso de grasa o cartílago.
- Temperatura ambiente: deja que la carne repose a temperatura ambiente durante unos minutos antes de cocinarla, esto permitirá que se cocine de manera más uniforme.
- Sella la carne: en una sartén caliente con un poco de aceite, sella la carne por todos sus lados. Esto ayudará a mantener los jugos en el interior.
- Controla la temperatura: utiliza un termómetro de cocina para asegurarte de que la carne alcance la temperatura deseada. Recuerda que cada tipo de punto tiene una temperatura específica.
- Descansa la carne: después de cocinarla, deja que la carne repose durante unos minutos antes de cortarla. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan y la carne esté más jugosa.
Consultas habituales sobre cómo hacer carne al punto
¿Cuánto tiempo debo cocinar la carne para que esté al punto?
No hay un tiempo exacto, ya que depende del grosor de la pieza de carne y del tipo de corte. Lo más recomendable es utilizar un termómetro de cocina para asegurarte de que la carne alcance la temperatura deseada.
¿Qué cortes de carne son los mejores para cocinar al punto?
Los cortes más recomendados para cocinar al punto son el solomillo, el entrecot y el filete. Estos cortes son tiernos y jugosos, por lo que se prestan perfectamente a este tipo de cocinado.

¿Es seguro comer carne al punto?
Sí, siempre y cuando la carne sea de calidad y se haya cocinado adecuadamente. Es importante asegurarse de que la temperatura interna de la carne alcance los niveles seguros para su consumo.
¿Puedo sazonar la carne antes de sellarla?
Es recomendable sazonar la carne después de sellarla, ya que esto evitará que se pierdan los jugos y la carne se seque durante la cocción.
La carne al punto es un arte culinario que requiere conocimiento y práctica. Saber cómo cocinar la carne adecuadamente para lograr el punto perfecto es fundamental para disfrutar de una experiencia gastronómica única. Recuerda elegir una buena pieza de carne, sellarla correctamente y controlar la temperatura durante la cocción. Sigue estos consejos y sorprende a tus comensales con una deliciosa carne al punto.
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